En julio de 1996 se nos concedió la medalla de honor del
Centro de Estudios Universitarios Ramón Carande, coincidiendo
con el décimo aniversario de la fundación de la Asociación, por
el trabajo en pro de la cultura vicalvareña.
Restauración de la Ermita de la Soledad
(1.984-1985).
Reconstrucción de la pila bautismal de
la parroquia de San Benito Abad de Ambroz (1.984)
,
una antigua localidad que en el siglo XIX quedó despoblada y
su termino se integró en el de Vicálvaro.
Restauración de la iglesia parroquial
de Vicálvaro (1.990-1.996)
Instalación de un nuevo reloj con dos
esferas y un carillón, en la torre de la Iglesia
Parroquial, financiado por suscripción popular y con una
aportación de la entidad Caja Madrid (1.993).
Instalación de un nido artificial de
cigüeñas (1.995)
Realización de un retablo, similar
al anterior, en el altar mayor de la Iglesia de Santa
María la Antigua, para contribuir a recuperar su
aspecto original. El retablo fue realizado por un artesano
de Horche (Guadalajara), y financiado por suscripción
popular (1.996-1.999).
Desenterramiento de la Fuente de San
Pedro, con la colaboración de los alumnos del colegio
Minerva (1.994).
Maqueta del antiguo Ayuntamiento.
Publicación de libros;
"Historia de Vicálvaro": Publicado por el
Ayuntamiento de Madrid en 1987. prologado por Enrique Tierno Galvan la 1ª edición y por Agustín Rodriguez
Sahagún la 2ª.
"Vicálvaro, ayer y hoy": Editado por Vicus Albus,
con prólogo de Camilo José Cela, consistente en una
colección de fotografías antiguas, contrastándolas con
imágenes actuales de Vicálvaro.
Restauración de los libros parroquiales.
Recuperación de dos fincas de propiedad municipal.
Eran dos fincas que constaban en el registro de la
propiedad Nº 8 a nombre del Ayuntamiento de Vicálvaro. Estas
fincas fueron inscritas a nombre del Estado de forma
irregular en 1977, para uso militar. Finalmente se
devolvieron al Ayuntamiento de Madrid, que se anexionó al de
Vicálvaro, mediante una permuta de terrenos.
Defensa del patrimonio histórico
del barrio.
En 2000, una empresa demoledora quiso apropiarse
de un escudo aparecido en unas obras en la plaza de D. Antonio
de Andrés. Ante las denuncias de Vicus Albus las autoridades
intervinieron contra este expolio y en 2005 fue colocado en
el lugar donde apareció.