EL DESPOBLADO DE AMBROZ
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El término de
Vicálvaro actual empezó a conformarse en 1822, cuando Madrid,
nuestro gran vecino, estableció los límites de su territorio,
por lo que se fijó en su linde el primer límite territorial de
nuestro pueblo. Entre 1869 y 1875, se fijaron el resto de las
“fronteras” con los pueblos vecinos, mediante lo que conocemos
como deslinde. Desde entonces nuestros vecinos limítrofes son
Alameda de Osuna, Canillejas, Coslada, Vallecas, Rivas y
Vaciamadrid (hoy Rivas-Vaciamadrid), y espacio ubicado entre
ellos es el territorio llamado Vicálvaro.
Si nos remontamos al medievo, nuestro barrio comprendía las
siguientes poblaciones;
Tres concejos; Vicálvaro, Ambroz y La Torre del Campo,
además del despoblado de San Cristóbal, y tres términos de
señorío; La Elipa, La Encomienda de Moratalaz, y el Monte de
Coslada.
De los concejos, la
Torre quedó ya despoblado a principios del Siglo XVI, sin
embargo en documentos del monasterio madrileño de Santa Clara,
en 1577 aun tenía al menos un vecino (Miguel García). Por otro
lado, en las Relaciones Topográficas de Felipe II, (hacia
1576), en lo que concierne a Rivas, encontramos que había una iglesia y
algunas casas en pie, y en el Censo de los Millones
(1530-1591), se tuvo en cuenta su vecindario.
 Algunos
detalles, como
los nombres de fincas recuerdan el pasado. |
Ambroz es el que más tiempo
sobrevivió. Su topónimo probablemente procede del árabe, de hecho
en Granada existe otro pueblo llamado Ambroz, y un río Ambroz (en
Cáceres), que da nombre a su propio valle. Se hace referencia a su
término en documentos medievales, e incluso es probable que
existiera antes que Vicálvaro, pues el curato de Vicálvaro era
anejo al de Ambroz, lo que hace intuir que en un determinado
momento Ambroz tenía Iglesia y Vicálvaro no.
En 1488, tenemos constancia que el mayor pechero
(contribuyente) de Ambroz era D. Juan García, a quien podemos considerar el
primer rico conocido de nuestro pueblo, quien parece ser que
también podría ser vecino de La Torre.
En el año 1500 la
Chancillería de Valladolid ordenó derribar las cercas de “El real
de Manzanares” (actual Manzanares el Real), cuya población era
mayoritariamente Segoviana. Segovia quería mantener su
jurisdicción en la zona, lo que llevó a numerosos conflictos entre
los siglos XII y XVII. Para ejecutar esta sentencia, no había
funcionarios municipales, por lo que muchas villas y aldeas
hubieron de aportar mano de obra para ello. Gracias a esto sabemos
que Ambroz tenía 56 vecinos en aquel momento. En el siglo XVI,
tenía su iglesia, dedicada a San Benito Abad, patrón del pueblo.
También tenía una ermita, dedicada a San Sebastián. El pueblo
contaba con una dehesa para el pasto de sus ganados y parece ser
que era abundante el agua (esto último se puede comprobar aún).
En 1788, en las notas
recogidas por Tomás López, para su Diccionario Geográfico, el cura
párroco de Vicálvaro (Domingo Álvarez Valentín), nos dice que sólo
quedaban unos ocho vecinos.
El párroco atribuye la
despoblación a “…lo enferma de su situación, entre dos arroyos…”,
quizás la humedad del terreno favorecía enfermedades como el
paludismo.
También informa de que el
único edificio público que tiene Ambroz es su iglesia. El
mayor propietario de Ambroz era Pedro Fitz-James Stuart, Marqués
de San Leonardo, con una huerta de 26 fanegas, junto a ella
edificó la Granja o caserío de Ambroz, de la que hoy solo quedan
unas pocas ruinas. Tal caserío parece ser que estaba ubicado en el
centro del pueblo, junto a la iglesia. En su fachada parece haber
existido en su momento un reloj, y según algunos testimonios un gran blasón, que seguramente correspondía al de la
familia propietaria. El Marqués también poseía una tahona en otra
casa de Ambroz, en la cual había ideado un ingenioso sistema para
mover sus dos piedras con una sola caballería.
El Marqués de San
Leonardo, pertenecía a la familia de los Duques de Berwick, que
heredaron el título posteriormente. Se distinguió como marino en
la persecución de corsarios y traslado de tropas al norte de
Africa. En 1741 destacó en la defensa de Cartagena de Indias.
Además fue primer caballero de la Orden de Calatrava. Actualmente
el Marquesado de San Leonardo es titularidad de María del Rosario
Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, más conocida por el título de
Duquesa de Alba. No ocurre lo mismo con el patrimonio del Marqués
ubicado en Ambroz, que ya no pertenece a esta noble familia.
En 1803 el Duque de Aliaga
(descendiente del Marqués de San Leonardo) era propietario de casi
todo el término de Ambroz, pero sin embargo solicitaba su vecindad
en Canillejas para que sus ganados pudiesen pastar allí. El motivo
de esto, que parece contradictorio, era que al ser Ambroz ya un
despoblado, fue junto con Coslada (en este caso no despoblado),
el lugar a donde se envió a los afectados de calentura
carcelaria de las prisiones de Madrid, por lo que el pueblo se
llenó de gente doblemente indeseada; apestados y a la vez
presidiarios.
Los ancianos de Vicálvaro,
cuentan que era común hacer romerías o meriendas en las arboledas
de los arroyos de Ambroz. Las arboledas fueron destruidas durante
la Guerra Civil de 1936, aunque hasta hace unas décadas los
arroyos existían. Actualmente el Caserío se encuentra entre
las excavaciones mineras de sepiolita, por lo que sólo es visible desde la
carretera Radial 3.
La iglesia de Ambroz ya no existe tampoco, sólo nos queda una
pequeña campana que se colocó en el campanario de la iglesia de
Vicálvaro y la pila bautismal que cedió Pilar Gonzalez Llanos
(en aquella época propietaria del caserío de Ambroz) a Vicus Albus. Las columnas de
la iglesia se utilizaron para soportar el balcón del antiguo
ayuntamiento de Vicálvaro, que como sabemos fue brutalmente
demolido en 1974, junto a las columnas. El Archivo parroquial de
Ambroz se trasladó también a la iglesia de Vicálvaro, pero en la
década de 1960 también se perdió al hundirse la Casa del Cura.
Otros objetos de la iglesia quedaron esparcidos por el caserío de
Ambroz, pero sus propietarios nunca han mostrado su voluntad
favorable para cederlos para el hipotético futuro museo de
Vicálvaro y lamentablemente se van perdiendo poco a poco.
En la imagen anterior vemos
el estado del caserío de Ambroz en 1982, actualmente carece
de tejados y balcones.
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